El alma sedienta se satisface en Dios
Salmo de David, cuando estaba en el desierto de Judá.
1 Oh Dios, tú eres mi Dios; te buscaré con afán. Mi alma tiene sed de ti, mi carne te anhela cual tierra seca y árida donde no hay agua.
2 Así te contemplaba en el santuario, para ver tu poder y tu gloria.
3 Porque tu misericordia es mejor que la vida, mis labios te alabarán.
4 Así te bendeciré mientras viva, en tu nombre alzaré mis manos.
5 Como con médula y grosura está saciada mi alma; y con labios jubilosos te alaba mi boca.
6 Cuando en mi lecho me acuerdo de ti, en ti medito durante las vigilias de la noche.
7 Porque tú has sido mi socorro, y a la sombra de tus alas canto gozoso.
8 A ti se aferra mi alma; tu diestra me sostiene.
9 Pero los que buscan mi vida para destruirla, caerán a las profundidades de la tierra.
10 Serán entregados al poder de la espada; presa serán de las zorras.
11 Mas el rey se regocijará en Dios; y todo el que por Él jura se gloriará, porque la boca de los que dicen mentiras será cerrada.
Chapter Summary
En el desierto David busca fervientemente a Dios, cuyo amor es mejor que la vida, y queda saciado como de un rico banquete.
Book Summary
Salmos es el cancionero de la Biblia: ciento cincuenta oraciones e himnos de alabanza, lamento, gratitud y confianza, muchos atribuidos a David. Desde lo profundo de la angustia hasta las alturas de la adoración, ha dado voz a las oraciones del pueblo de Dios por milenios.
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